AIReF 2022 se cerró con un PIB real del 5,3% y un déficit público del 4,5%



La AIReF empeora dos décimas la previsión de déficit público de 2022, hasta el 4,5%, por las medidas aprobadas y los últimos datos
Por administraciones, los cambios se concentran en la Administración Central por la inclusión de las últimas medidas, que aumentan el gasto, y en las CCAA por la mayor previsión de gasto derivada de los últimos datos de ejecución presupuestaria
La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) publicó hoy en su página web la actualización de las previsiones de crecimiento del PIB para 2022 y 2023 y la ficha de seguimiento mensual del objetivo de estabilidad presupuestaria. La AIReF ha revisado 9 décimas al alza el crecimiento de 2022, hasta el 5,3%, y en una décima para 2023, hasta el 1,6%. En materia de déficit, la AIReF ha empeorado su previsión para las Administraciones Públicas hasta el 4,5% del PIB en 2022, dos décimas superior a la cifra publicada en la anterior ficha por la implementación de los paquetes de medidas aprobados y los últimos datos de ejecución presupuestaria.

El nuevo escenario macroeconómico de la AIReF incorpora la última información disponible y, en particular, los indicadores de coyuntura económica más recientes, las estimaciones revisadas de la Contabilidad Nacional Trimestral (CNTR) del tercer trimestre y los cambios observados en los supuestos técnicos. La principal fuente de revisión en 2022 proviene de la incorporación de los nuevos datos de la CNTR. Incorpora, además, una mayor previsión de crecimiento para el cuarto trimestre, en línea con los resultados del modelo MIPred. En conjunto, se espera que el PIB real crezca un 5,3% en 2022. El mejor final de 2022 frente a lo anticipado y la mejora de los supuestos sobre los precios de las materias primas energéticas en 2023, justifican una revisión al alza del crecimiento esperado en 2023.

En el ámbito de los precios, la moderación reciente de los incrementos de los precios industriales y energéticos, ha redundado en un descenso más rápido de lo esperado de la inflación energética de finales de 2022. Sin embargo, la mejor evolución de los precios energéticos ha venido acompañada de elementos que parecen apuntar hacia una mayor persistencia del crecimiento de otros componentes del IPC. Conjuntamente todos los factores considerados redundan en una revisión al alza en la tasa de variación del IPC prevista para el año 2023.
Este ejercicio supone una actualización de las estimaciones macroeconómicas en las que AIReF sustenta sus previsiones fiscales, con el propósito de tener en consideración la información más reciente. De cara al informe de la Actualización del Programa de Estabilidad, en primavera, se llevará a cabo un análisis más profundo de los factores que determinan el crecimiento a corto y medio plazo.

Seguimiento del objetivo de estabilidad

El ritmo de reducción del déficit de los últimos meses se mantiene, estimándose un 3,4% en octubre. Hasta final de año, se espera un empeoramiento hasta el 4,5% del PIB a final del ejercicio por las medidas de gasto aprobadas. La AIReF prevé un incremento del peso de los ingresos durante el año, hasta alcanzar el 43,9% del PIB. Este peso sería menor de no tener en cuenta el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR). Por su parte, los empleos acabarán el año en un peso del 48,3% del PIB por la implementación de las medidas y del PRTR.

Por administraciones, los cambios se concentran en la Administración Central por la inclusión de las últimas medidas y en las CCAA por la mayor previsión de gasto derivada de los últimos datos de ejecución presupuestaria. En concreto, la AIReF empeora una décima de PIB la previsión de déficit de la Administración Central, hasta el 3,1%, 4 décimas menos que la previsión para 2022 del Plan Presupuestario 2023. Este emperoramiento obedece a que el coste de las medidas en gastos supera la mejora de las previsiones de recaudación.

La recaudación

Hasta noviembre, los ingresos tributarios crecen un 15,9% impulsados principalmente por el IRPF, IVA e Impuesto sobre Sociedades, a pesar de la reducción de ingresos producida por las medidas adoptadas para mitigar la escalada de precios de la electricidad (-7.466 millones hasta noviembre). Por otro lado, las cotizaciones sociales siguen mostrando una positiva evolución que ha llevado a una mejora de las previsiones para 2022.
En concreto, la AIReF estima que el peso del IRPF alcanzará el 8,3% del PIB al cierre el año, medio punto por encima de 2021. Hasta noviembre, el incremento ha sido del 16% por el crecimiento del empleo, los salarios y las pensiones. Este crecimiento, ralentizado desde agosto, se recupera ligeramente en noviembre influido por el incremento salarial de los empleados públicos. Al cierre se espera que los ingresos estén un 16% por encima de 2021.

Por su parte, el Impuesto de Sociedades alcanzará un 2,5% del PIB en 2022, tres décimas más que en 2021. Los pagos fraccionados crecen el 18,7% a falta del tercer pago fraccionado en diciembre y el crecimiento en lo que va de año se sitúa en el 26,8%, a pesar de que se han realizado devoluciones excepcionales por una sentencia y por activos fiscales diferidos, que aún se extenderán hasta el cierre del ejercicio. El incremento al final del año se estima en el 22,4%.

El IVA supondrá el 6,3% del PIB al final de 2022, tres décimas más que en 2021. Hasta noviembre los ingresos crecen un 16,2% pese a la rebaja del tipo sobre la electricidad, que ha supuesto -1.723 millones en lo que va de año. Cabe destacar el incremento de las devoluciones, que alcanzan casi el 34%, por encima de los ingresos brutos, que crecen un 21,1%. Se espera que al final de 2022 la tasa de crecimiento interanual se sitúe en el 14,4%.

Para el conjunto de los Impuestos Especiales reducirán una décima su peso sobre el PIB respecto a 2021, situándose en el 1,5%. En lo que va de año, la recaudación ha crecido un 2,4%, impulsada fundamentalmente por el crecimiento del Impuesto de Hidrocarburos, el más afectado por la pandemia; y minorada por la reducción del tipo del Impuesto Especial de la Electricidad que, hasta noviembre, se estima en -1.909 millones. El crecimiento estimado a final de 2022 es del 2,3%.

En términos de contabilidad nacional, el total de los ingresos tributarios durante 2022 será un 13% más que en 2021. La incorporación de la última información disponible añade una décima a la última estimación. En términos de caja de doce meses acumulados hasta noviembre, los ingresos crecen un 16%. Al cierre del ejercicio se estima un crecimiento del 14,8%, más moderado por incluir un mes más de recuperación en 2021, aún muy afectado por las restricciones en la actividad en sus primeros meses. Todas las figuras realizarían una aportación positiva al crecimiento, destacando el IRPF, el IVA y el Impuesto sobre Sociedades.

Por su parte, las cotizaciones sociales terminarán el año con un peso sobre PIB del 12,8%, según las estimaciones de la AIReF, una décima por debajo de la previsión de noviembre, debido al efecto denominador del PIB. La AIReF aumenta el ritmo de crecimiento esperado de las cotizaciones 6 décimas, hasta el 4,6%, por el dinamismo mostrado por las cotizaciones en la última información recibida.

Por otro lado, la AIReF estima que el déficit de los Fondos de la Seguridad Social alcanzará el 0,5% del PIB en 2022, similar a la previsión del Plan Presupuestario de octubre de 2022. La estimación mejora por la mayor previsión de cotizaciones, aunque el cierre se mantiene en el -0,5%. Las CCAA cerrarán 2022 con un déficit del 1,1% del PIB, manteniendo el déficit acumulado a octubre. La AIReF empeora una décima su déficit al aumentar el nivel esperado de empleos de acuerdo con la última información de ejecución presupuestaria. Finalmente, la AIReF mantiene la previsión de cierre de las entidades locales en 2022 en un superávit en torno al 0,2% de PIB, si bien con una ligera caída respecto a la última estimación, superando la tasa de referencia (0%) y la previsión del Gobierno (0,1%). Las previsiones actuales corroboran la estimación de octubre, con un ligero empeoramiento, al incorporar los datos de ejecución del tercer trimestre de 2022.

BCE: cuidado con el excesivo optimismo: «La eurozona se enfrenta a un año muy difícil»

Los analistas advierten contra un optimismo económico excesivo. Aunque los indicadores muestran una cierta recuperación y alejan los temores de una recesión profunda, «la economía de la eurozona se enfrenta a un año muy difícil», con las perspectivas en terreno contractivo. Y el tono de halcón adoptado por el Banco Central Europeo (BCE) podría convertirse en el principal riesgo para las previsiones económicas.

Así lo creen los expertos de Oxford Economics, que han actualizado sus estimaciones económicas, las cuales siguen contemplando una contracción del Producto Interior Bruto (PIB) de la zona euro en el cuarto trimestre de 2022 y el primer trimestre de 2023, «aunque a un ritmo ligeramente más moderado, antes de recuperarse gradualmente». Pero existen «múltiples amenazas» para estas perspectivas. La guerra en Ucrania y las oscilaciones de los precios de la energía parecen ser, a priori, las más importantes. Sin embargo, una vez que pase el invierno, una de las mayores fuentes de incertidumbre pasará por el ajuste de la política monetaria, «ya que el riesgo de endurecimiento excesivo se hace evidente».
«Creemos que la mayor parte de las consecuencias del endurecimiento monetario aún no se han dejado sentir», dicen los analistas, después del tono inusualmente duro del organismo europeo en su última reunión. «El tono de halcón adoptado por el BCE ha amplificado la preocupación por una reacción política exagerada contra las presiones inflacionistas, que podría amplificar las fuerzas recesivas y convertirse en el principal riesgo para las perspectivas económicas», aseguran.

A su parecer, tanto las perspectivas económicas como el avance de los precios «no exigen un endurecimiento monetario agresivo que debería durar todo el año». Por ello, esperan que el banco central interrumpa su ciclo de subidas esta primavera, «ya que pensamos que las cifras de crecimiento e inflación serán inferiores a las hipótesis del BCE». Con este panorama, prevén subidas de 50 puntos básicos en los tipos de interés en las reuniones de febrero y marzo. «En total, se subirán 150 puntos básicos en el primer semestre de 2013, comenzando con 50 puntos básicos en cada una de las reuniones del BCE de los días 5 de febrero y 16 de marzo», coinciden en Fitch Ratings, donde apuntan a una leve contracción de la economía de la zona euro en el primer trimestre de 2023 y un crecimiento global positivo del 0,3% para el año en su conjunto.

Por su parte, los expertos de Pantheon Macroeconomics siguen esperando una recesión técnica en el cuarto trimestre de 2022 y el primero de 2023, con el PIB cayendo un 0,3% y un 0,2%, respectivamente. Y sus previsiones en cuanto a los movimientos del BCE son idénticas: «Creemos que ahora subirá 50 puntos básicos al menos dos veces más, en febrero y marzo, y hemos añadido dos subidas de 25 puntos básicos en el segundo trimestre».

Lo mismo que los analistas de Nomura, que esperan una subida de 50 puntos básicos en la reunión de febrero y en la de marzo y dos subidas de 25 puntos básicos en mayo y en junio. Además, advierten que el BCE es «excesivamente optimista con sus previsiones de crecimiento».

 Oxfarm carga contra los ricos y los desequilibrios


Los beneficios de las empresas son los principales responsables de la escalada de la inflación en España, que cerró el año 2022 con un avance anual medio del 8,4% según los datos confirmados el pasado viernes por el INE. En concreto, los márgenes empresariales, especialmente los de las grandes compañías, explicaron el 90% de la variación del Índice de Precios al Consumo (IPC), mientras que los salarios contribuyeron a la evolución únicamente en un 7%.

Los datos han sido recopilados por Oxfam Intermón, que ha publicado este lunes su tradicional informe sobre desigualdad con motivo del inicio del Foro de Davos. En el documento, la ONG sostiene que “los márgenes empresariales han crecido con mucha más intensidad que los salarios”. Y añade que los temidos efectos de segunda ronda, “que amenazan con alargar la crisis de precios, provienen principalmente del comportamiento de las empresas”. En especial, de las más grandes y las que más poder de mercado tienen.
Oxfam reconoce que mientras que las multinacionales y aquellos grupos orientados a la exportación parecen ser los grandes beneficiados, las pequeñas y medianas empresas dedicadas al mercado interno son las más perjudicadas. La razón es que “la capacidad de las empresas para trasladar estos aumentos de costes e incluso subir sus beneficios tiene mucho que ver con el creciente poder de mercado con el que cuentan”.

Así, prosigue la ONG, el alza de la inflación poco tiene que ver con la subida de los salarios, sino con la falta de competencia en ciertos sectores y con la expansión de la demanda tras la pandemia, dos factores que permiten a los oligopolios inflar los precios. Para argumentar esta postura, Oxfam resalta que las ganancias trimestrales conjuntas de las 35 empresas del Ibex han experimentado fuertes crecimientos, con un nivel de beneficios antes de impuestos durante el tercer trimestre de 2022 un 30% superior al del mismo periodo de 2021. Este mayor dinamismo de los beneficios sale a la luz al analizar la evolución de los márgenes empresariales. Los últimos datos de la Agencia Tributaria, a partir de la encuesta sobre ventas y costes, reflejan que los márgenes se sitúan en el 10,4% de las ventas. Es decir, 10,4 de cada 100 euros de estos ingresos se convierten en beneficios.

En el peor momento de la pandemia, recuerda Oxfam, “los márgenes empresariales se encontraban en torno al 7,5%.” Además, durante los años de mayor reducción de la desigualdad (entre 2013 y 2019), “los márgenes se encontraban entre el 7,5% y el 8,6% de las ventas”, añade. Al otro lado se encuentran los salarios, con una tendencia de crecimiento muchísimo más moderada. Así, mientras que a finales de 2022 los márgenes de las empresas fueron un 60% superiores a los observados a finales de 2019, antes de la irrupción de la crisis sanitaria, los salarios apenas crecieron un 4%.
Teniendo en cuenta el impacto de la inflación sobre los sueldos, principal fuente de ingresos de los hogares, Oxfam estima una caída en términos reales de las remuneraciones de una magnitud similar a la experimentada durante los peores años de la crisis de 2008. Llegados a este punto, añade, los salarios se situarían un 4% por debajo del dato anotado al inicio de la crisis financiera.

El 1% más rico de toda la población mundial ha acaparado casi dos terceras partes de la nueva riqueza global generada entre diciembre de 2019 y 2021 (valorada en 42 billones de dólares), según el informe de Oxfam Intermón. Parte de esta mordida se debe a los frutos del derrumbe de la fiscalidad progresiva. Según la ONG, los tipos impositivos de todos los impuestos que afectan a los más ricos –como los impuestos al patrimonio, a los ingresos por dividendos o a la renta empresarial– se han ido reduciendo desde principios de 1980. Mientras tanto, el porcentaje de riqueza que ha ido a parar a manos del 1% de la población ha aumentado drásticamente a costa, en paralelo, de gravar al conjunto de la población.

La organización no gubernamental, por ejemplo, resalta un estudio reciente de la Research School of International Taxation, en el que se han analizado 142 países. Los datos revelan que, por cada punto porcentual de reducciones fiscales a las grandes empresas, los gobiernos han incrementado los impuestos al consumo, fuertemente regresivos, en un 0,3%. Así, de cada 100 dólares de impuestos recaudados a nivel global, el 44% corresponde al IVA y otros impuestos sobre el consumo; el 19%, a la renta personal; y el 18%, a los salarios. Únicamente un 14% viene de la tributación empresarial y un 4%, de los gravámenes a la riqueza. El 1% restante corresponde a otros impuestos.

Oxfam pide al Gobierno español elevar los tipos aplicados sobre las rentas de capital hasta equipararlas al tratamiento fiscal del trabajo, así como ampliar el impuesto a los beneficios extraordinarios. También insiste en la necesidad de reforzar la lucha contra la evasión y elusión tributaria, actualizando su lista de paraísos fiscales e incluir los territorios de baja o nula tributación, así como los que tienen un comportamiento fiscal más agresivo.

Las exportaciones evolucionaran favorablemente

Expertos reunidos por el Club de Exportadores e Inversores Españoles e Iberglobal se muestran optimistas sobre la evolución del sector exterior español a corto y medio plazo, e incluso prevén que supere las tasas de crecimiento de sus principales competidores europeos, a pesar del actual clima de incertidumbre económica y política a nivel global.

De esta manera, las exportaciones españolas continuarían con la positiva evolución acreditada en 2022, cuando crecieron un 22,6% en el periodo enero-octubre (último cómputo disponible), por encima de Alemania (14,6%) o Francia (20,5%).
Así lo han constatado Iraburu, presidente del Grupo de Trabajo “Barómetro de la Competitividad” del Círculo de Empresarios; de Lucio, profesor e Investigador de la Universidad de Alcalá (UAH), y Fanjul, socio director de la consultora Iberglobal, en un webinario moderado por Ruiz-Villar, coordinador del Comité de Reflexión para la Internacionalización del Club de Exportadores e Inversores y presidente de la Plataforma de Proyectos Sociales, para analizar el entorno de negocios en España y sus efectos sobre la internacionalización en 2023.

Para Fanjul, director de Iberglobal, las empresas españolas con actividad exterior se están adaptando a los cambios estructurales que se están produciendo en los mercados internacionales, que consistirían básicamente en una ponderación mayor del criterio de seguridad en la cadena de suministros sobre factores como la eficiencia o la rentabilidad. Este aspecto se estaría reflejando ya en la estructura geográfica de las relaciones comerciales de España, que apunta ahora hacia una mayor concentración en los intercambios con Europa. “Si en 2019 el Viejo Continente absorbía el 72% de las exportaciones españolas, a finales de 2022 esta proporción se ha elevado hasta el 73,8%, y es posible que la tendencia se afiance aún más a medio plazo”, señaló Fanjul.

De la misma opinión se mostró de Lucio, profesor e investigador de la Universidad de Alcalá (UAH), que subrayó el hecho de que las empresas españolas pueden tener una oportunidad sobre sus competidores europeos por unos menores costes energéticos. “A pesar del contexto internacional negativo, España también puede tener la posibilidad de hacer las cosas mejor que Alemania, Francia o el Reino Unido, lo que permitirá que nuestras empresas logren ligeras mejoras en su cuota de mercado internacional”, aseguró. Todo ello, en un contexto global en el que asistiremos a una caída del comercio internacional de más de 2 puntos, hasta situarse en el 2,5%, y a un menor crecimiento global del PIB, en el entorno del 3%, según las últimas estimaciones del Fondo Monetario Internacional.

Factores que favorecen a las exportaciones españolas

Iraburu, presidente del Grupo de Trabajo “Barómetro de la Competitividad” del Círculo de Empresarios, ha apuntado en el transcurso de la jornada a diferentes factores que contribuyen a la buena marcha del sector exterior español, y que están recogidos en una encuesta elaborada por el Círculo de Empresarios: “Los datos nos indican que la relación calidad precio, la adaptación a las necesidades de los clientes y el diseño y la tecnología de los productos ofrecidos por las empresas españolas, son claves para la competitividad internacional de nuestras compañías”, ha dicho.

Sobre los efectos que la inflación puede tener en la internacionalización de las empresas españolas, Juan de Lucio cree que no va a afectar de manera negativa a las exportaciones españolas y apunta la ventaja competitiva que va a tener Europa frente a Estados Unidos por las mejores condiciones de financiación. Asimismo, el experto ha señalado el buen dato de inflación que tiene nuestro país frente a los principales competidores europeos.
Contrario a esta opinión ha sidol Iraburu, quien ha destacado la importancia del dato de inflación subyacente: “Pese a que el dato de inflación es bueno, la inflación subyacente de nuestro país se sitúa en el 6,9%, lo que supone el peor dato de nuestro entorno y podría suponer una desventaja importante en el comercio exterior”, ha advertido.

Necesaria mejora en la gestión de los fondos Next Generation

Para concluir, los expertos mostraron su preocupación sobre la escasa transferencia hasta la fecha de fondos Next Generation hacia el tejido empresarial español y apuntaron como una de las causas las dificultades de gestión con que están tropezando las Administraciones Públicas.
En relación con este punto, Iraburu, señaló que la gestión de unas cifras tan enormes (cerca de 70.000 millones en subvenciones a fondo perdido y 84.000 en créditos blandos) suponen un problema para su ejecución en un periodo tan corto, hasta 2026. Por ello, consideró una buena opción apostar por un modelo de gestión como el italiano, con participación de técnicos provenientes del ámbito privado.

Ver noticia en: cronicaeconomica.com


Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos y para mostrarte publicidad relacionada con sus preferencias en base a un perfil elaborado a partir de tus hábitos de navegación. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos.
Privacidad