Bruselas ofrece ajustes en el protocolo irlands, pero no la renegociacin total del acuerdo


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La UE propone reducir el 80% de los controles sanitarios y el 50% del papeleo aduanero que atormentan a los norirlandeses

Una seal de ‘cambio de moneda’ en la frontera irlandesa.REUTERS

A problemas prcticos, soluciones prcticas. El protocolo de Irlanda del Norte no est plenamente operativo, genera costes econmicos y burocrticos importantes y los ms afectados en la isla han pedido ajustes, as que Bruselas propone ahora reducir hasta en un 50% las trabas administrativas aduaneras y hasta en un 80% los controles fsicos de bienes que no sean de alto riesgo. No es lo que peda Londres pero s lo mximo que la UE parece dispuesta a conceder sin poner en riesgo el Mercado nico, la autoridad del Tribunal de Justicia y el espritu de lo firmado con Boris Johnson tras tres aos largos de negociacin extenuante. Eso s: todo condicionado a que Johnson empiece de una vez a cumplir lo firmado, etiquete los bienes que no pueden llegar a Irlanda, construya instalaciones para los inspectores y da acceso en tiempo real a las bases de datos de entrada de bienes.

El paquete anunciado por la Comisin Europea responde a cuatro reas: las mencionadas de aduanas y exmenes fitosanitarios, pero tambin al mbito de los medicamentos y la participacin de los actores principales de la zona, desde partidos polticos que quieren interlocucin directa con Bruselas a asociaciones civiles y grupos empresariales. La idea es reducir drsticamente el tiempo y los costes necesarios para procesar pedidos, descargar barcos, comprar en Reino Unido. Los empresarios locales se han ido adaptando a la nueva realidad, tienen ms o menos controlado el procedimiento, pero explican que es demasiado oneroso, y la nueva batera de sugerencias podra aliviar el grueso de su carga. La decisin, sin embargo, no la tienen ellos, sino el Ejecutivo britnico.

La UE est dispuesta a ajustar, a aliviar, a retocar todo lo que es susceptible de mejora, pero se niega a renegociar el protocolo y a renunciar a salvaguardas, tal y como el discurso de Lord Frost de ayer en Lisboa pareca exigir. «Es la nica solucin viable», explican altas fuentes comunitarias, asumiendo en todo caso que, una vez ms, se van a hacer cesiones sin ninguna garanta de xito y a pesar de los incontables desaires, provocaciones e incumplimientos. Un ejemplo ilustrativo para los vecinos, como Suiza o Turqua, que s van cumpliendo.

El protocolo se tard tres aos largos en consensuar y est claro que es complicado, duro y conlleva sacrificios, pero es el resultado inevitable del Brexit. No era la nica salida pero Londres rechaz todas las dems, desde seguir en el Mercado nico a permanecer en la Unin Aduanera, pasando por el llamado ‘backstop’, la garanta de ltima instancia que Theresa May aceptaba para cubrir a todo el Reino Unido. Johnson se neg y prefiri una solucin que dejaba expuesta a Irlanda del Norte, y ahora se notan en las calles las consecuencias. «He escuchado a las partes interesadas de Irlanda del Norte y las propuestas de hoy son nuestra respuesta, sincera, a sus preocupaciones. Hemos trabajado mucho para lograr un cambio real sobre el terreno. Esperamos colaborar seria e intensamente con el Gobierno del Reino Unido, en inters de todas las comunidades de Irlanda del Norte», ha dicho aspticamente este mircoles el vicepresidente comunitario Maros Sefcovic, el negociador con Londres desde la salida de Michel Barnier. Lo que hay es culpa de Londres y sus elecciones, pero el pragmatismo debe primar, dice el equipo de Von der Leyen.

Las ideas son sencillas, pero la implementacin es complicada, pues Londres no ha cumplido su parte en ningn momento del proceso. No ha dado acceso en tiempo real a las bases de datos aduaneras, no est etiquetando productos, boicotea a los inspectores. La idea es que los bienes que llegan de Reino Unido a Irlanda del Norte para quedarse ah, sin llegar al mercado nico va la Repblica de Irlanda, pasen menos controles reales. Pero para ello Reino Unido debe comprometerse a hacer lo que debe, desde el etiquetado especificando que los productos no pueden salir de Reino Unido a construir las instalaciones pactadas para los controles fronterizos, pasando por efectuar de verdad exmenes en las cadenas de suministros buscando irregularidades. Bruselas pide a cambio tambin un mecanismo de reaccin rpida para resolver cualquier problema detectado y el derecho a medidas unilaterales si Londres no resuelven deficiencias claramente identificadas. De haber entendimiento, cuatro de cada cinco controles fitosanitarios realizados ahora (sin contar animales vivos) desapareceran.

En cuanto a la cuestin aduanera, si Reino Unido articula controles y da acceso en tiempo real a las bases de datos se podra eliminar el 50% de todo el papeleo que en la actualidad es una pesadilla para las empresas, importadas o exportadoras. Lo que pasa es que eso ya estaba firmado y nunca se ha aplicado, as que el incentivo perverso para que Reino Unido persista en el incumplimiento es claro.

Si todo saliera adelante, y depende de la negociacin que arranca hoy, ms empresas, sobre todo pymes, se podran beneficiar del rgimen de exenciones de productos, y la lista de bienes considerados sin riesgo se ampliar. Sobre las medicinas, una de las principales preocupaciones en las calles norirlandesas, la Comisin aceptara que las farmacuticas con sede en Gran Bretaa, pero que suministra a Irlanda del Norte, puedan mantener sus funciones regulatorias como hasta ahora, sin necesidad de una sede local como estaba fijado en el protocolo. Quizs el elemento ms complicado porque obligara a la UE a modificar sus problemas reglas, y eso, en funcin de la frmula que se escoja, an por determinar, podra requerir el visto bueno de un Parlamento Europeo muy hostil a Londres.

Bruselas juega la carta de la madurez, un tono paternalista ante un ex socio irresponsable e incumplidor. Hay una parte de la Unin, liderada por la Francia que choca estos das por cuestiones de pesca con sus vecinos del otro lado del canal, que quiere ms firmeza, que piensa que hay demasiadas concesiones. Y otra, tan pragmtica como conservadora, que prefiere pequeas concesiones, por injustas y peligrosascomo antecedentes que sean, que ir al choque abierto y arriesgarse a que Londres active el Artculo 16 del protocolo, lo paralice y se desate una batalla legal y arancelaria. Sin Gobierno en Berln, con elecciones en primavera en Francia y una crisis por el precio de la luz, ya hay demasiados frentes abiertos. Algo que Londres sabe y explota, aunque sea desde una posicin debilitada y, en muchas latitudes, incluso ridiculizada.

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