Detenido un jubilado prorruso como presunto autor del envío de sobres bomba a Moncloa y Defensa




La Policía ha detenido a un hombre como presunto autor del envío de los seis sobres con material pirotécnico que fueron interceptados en distintos organismos, como el Palacio de la Moncloa, el Ministerio de Defensa, las Embajadas de Ucrania y EE.UU. en Madrid y una empresa de armamento de Zaragoza, entre finales de noviembre y principios de diciembre. Según señalan fuentes próximas a la investigación a ABC el arrestado, sin antecedentes penales, es un varón, llamado Pompeyo G.P, de nacionalidad española, de Burgos y de 74 años de edad que antes de la jubilación se desempeñó como funcionario en el Ayuntamiento de Vitoria. Dichas fuentes también manifiestan que se trata de una persona muy activa en redes sociales y que tiene conocimientos técnicos e informativos . La detención se ha producido en la calle -por prevención ante lo que pudiera tener en su vivienda-, en la localidad de Miranda de Ebro y los agentes han procedido a una entrada y registro en su domicilio, donde vive solo. De acuerdo a las fuentes consultadas es una persona solitaria y sin hijos, de tendencia prorrusa , aunque hasta la fecha no se ha detectado ninguna relación del investigado con grupos extremistas rusos. Precisamente, esta semana el New York Times daba a conocer que los servicios secretos estadounidenses tenían a un grupo ruso en el punto de mira bajo sospecha de haber perpetrado esos envíos de material pirotécnico a instituciones en España. Para cuando se publicó el artículo, agentes de la Comisaría General de Información de la Policía Nacional ya tenían monitorizado a este jubilado , principal sospechoso. Está previsto que el investigado pase a disposición judicial de la Audiencia Nacional este viernes. El Juzgado Central de Instrucción número 4 investiga los seis envíos como un presunto delito de terrorismo y a él, como autor de todos ellos. Su primer destino será, no obstante, la sede de la Comisaría General de Información, en Madrid. Tal y como adelantó este diario, las cartas habrían llegado al centro logístico de Correos en Valladolid, por carretera, desde una provincia limítrofe, desde la que fueron enviados los paquetes a los distintos organismos. Tras un exhaustivo análisis de las cámaras de seguridad por parte de los agentes de la Comisaría General de Información y tras lograr reconstruir la trayectoria de los mismos, el rastro de los paquetes llevó a los investigadores hasta Burgos.   Los investigadores de la Comisaría General de Información, bajo la dirección del Juzgado número cuatro de la Audiencia Nacional, han podido corroborar la participación del arrestado en el envío de las seis cartas. Si bien se presume que el detenido confeccionó y envió los artefactos explosivos en solitario, no se descarta la participación o influencia de otras personas en los hechos. La Policía sí ha podido determinar que todos los envíos se realizaron desde Burgos. Otro rastro que han seguido los agentes es el de los sellos utilizados en los paquetes: una estampa conmemorativa en el que se recoge el Monte Santa Trega, Pontevedra, y que pertenece a una tirada limitada de 135.000 ejemplares que Correos puso en circulación el pasado 24 de abril, lo que ha ayudado a acotar el lugar en el que el presunto autor de los paquetes adquirió los mismos. En paralelo a las cartas con material pirotécnico, se detectaron envíos a legaciones diplomáticas ucranianas en distintos países que contenían restos de animales y que en el caso de España, procedían del extranjero. Su relación con el material pirotécnico repartido desde Correos fue descartada casi desde el inicio por los investigadores, según las fuentes consultadas por este diario. «Todos los hechos tenían un mismo ‘modus operandi’» El pasado 30 de noviembre el juez José Luis Calama abrió una causa por un presunto delito de terrorismo, tras la explosión que tuvo lugar en la Embajada de Ucrania en Madrid y que hirió a un trabajador que manipulaba una de las cartas. A esas diligencias, se fueron incorporando el resto de envíos. Hasta el momento, Calama ha tomado declaración a los responsables de seguridad de los organismos que recibieron los paquetes, entre ellos al trabajador de la delegación ucraniana que resultó herido. Además ha incoado una pieza separada a fin de practicar bajo secreto diligencias, en la que habría recepcionado las averiguaciones de la Policía en la monitorización de las antenas de telefonía móvil de la zona desde la que se realizó el envío. Desde Vitoria, el Ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska ha pedido «prudencia» y dejar que la investigación «continúe». Ha evitado, además, confirmar que todas las cartas fueran enviadas por el hombre detenido en Miranda de Ebro. «Todos estos hechos tenían un mismo ‘modus operandi’, pero no lleguemos a meta antes de tiempo», ha pedido. Grande-Marlaska hacía estas declaraciones después de asistir a la toma de posesión del nuevo jefe de zona de la Guardia Civil en el País Vasco. Ha explicado a los medios de comunicación que habían acudido a cubrir el acto, que aunque las investigaciones están «muy desarroladas», todas las posibilidades «están abiertas». Ha felicitado a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado por su «profesionalidad» y «eficacia manifiesta» y ha pedido prudencia. «Hay que proteger razonablemente la investigación para que concluya satisfactoriamente», ha insistido. Informa Miriam Villamediana.

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