El Síndic de Greuges pide evaluar las medidas contra el bullying para no caer en el «cortoplacismo»

El Síndic de Greuges pide evaluar las medidas contra el bullying para no caer en el «cortoplacismo»

[ad_1]

   Cree que dejar a las escuelas la regulación del móvil las pone bajo «presión de las familias»

   BARCELONA, 29 Mar. (EUROPA PRESS) –

   La adjunta para la Defensa de los Derechos de la Infancia y la Adolescencia del Síndic de Greuges, Aida C. Rodríguez, ha pedido que se hagan evaluaciones de las medidas que ha impulsado la Conselleria de Educación de la Generalitat contra las violencias a menores en la educación para evitar caer «de nuevo en el riesgo de cortoplacismo».

   En una entrevista de Europa Press, ha recordado que en julio de 2023 pedían un pacto contra el bullying y celebra las medidas anunciadas por Educació para combatir estas situaciones, con los coordinadores de bienestar (Cocobe), el cambio del protocolo ante violencias o el registro de casos por parte de la Unidad catalana contra el acoso (Usav).

   Ha puesto en valor que el departamento esté en la misma línea en este sentido que el Síndic, pero ha insistido en que quieren evaluar cómo van estas medidas: «Nos queremos asegurar de que no sea simplemente un momento de visibilización de esto, sino que realmente tenga una continuidad».

   «Nosotros pediremos cosas. Por ejemplo evaluaciones, porque si estás interviniendo tienes que evaluar y ver resultados. Así lo hemos hecho con el Pacto contra la Segregación, con encuentros cada tres meses y hemos ido haciendo informes constantes», ha remarcado.

   Ve necesario hacer esta evaluación sobre cómo evolucionan las medidas de la Conselleria porque «ahora hay cambio de Govern y pueden cambiar las prioridades presupuestarias y las visiones», y reitera que se debe proteger el derecho de los niños de vivir en espacios libres de violencia.

BULLYING, «CASI UN TIPO PENAL»

   Además, Rodríguez ha hecho un llamamiento a «mover un poco el foco del bullying» y hablar en general de violencias contra los menores en el ámbito educativo, ya que cree que si se habla de bullying exclusivamente pueden haber situaciones que no se consideren acoso escolar como tal pero que, sin embargo, sí que son una forma de violencia contra el menor en cuestión.

   «El bullying es problemático porque es casi como un tipo penal: se deben cumplir una serie de requisitos. ¿Y qué riesgo tiene ir a buscar bullying? Que si no lo es no se interviene o la intervención es insuficiente. Lo importante no es si hay bullying o no, sino si hay mala convivencia o un clima de inseguridad», ha insistido.

   Para la adjunta de Infancia, socialmente «ha habido una alta tolerancia de las violencias en la escuela» y ha celebrado que en la actualidad haya una nueva concienciación y que se señalen ciertas situaciones que anteriormente se minimizaban y no se les daba importancia.

   Ha señalado que el 60% de niños dice haber sufrido algún tipo de violencia en las escuelas; ha valorado positivamente las medidas desplegadas por Educació para destapar cada vez más casos; y cree que si esta detección «no va acompañada de recursos, lo único que hará es escandalizar» a la sociedad.

OCIO EDUCATIVO Y MÓVILES

   Rodríguez ha defendido la necesidad de desplegar el ocio educativo para todos los alumnos catalanes, garantizando su acceso universal y gratuito y, sobre todo, poniendo el foco en la infancia vulnerable, ya que cree que es «una herramienta de ascensor social» y que produce un impacto positivo en el aprendizaje.

   Sobre los móviles en la educación, considera que el debate no debe ser prohibirlos o no, sino concienciar sobre los usos y abordar la «corresponsabilización» de las empresas sobre el público al que van dirigidos estos dispositivos; que la administración genere espacios de debate; y ve bien un pacto social sobre los usos del ‘smartphone’, como propone la plataforma Adolescència Lliure de Mòbil.

   Cree que es un tema difícil de regular y que «dejarlo a la libertad de los centros hace que estén sometidos a la presión de las familias», e insiste en la repercusión que tiene para los menores un uso abusivo de la tecnología y un ocio no controlado, sobre todo para los que son más vulnerables.

Fuente

[ad_2]