Halladas cinco tablas en la parroquia de un pueblo de Albacete que podrían ser obra de Juan de Borgoña




La figura del artista Juan de Borgoña está rodeada de interrogantes. Por su nombre, ¿era de procedencia francesa? Por su estilo y técnica pictórica, ¿se formó en la Italia cuatrocentista toscana? No hay documentos que acrediten ni una cosa ni la otra, pero lo que sí se sabe es que este pintor del Renacimiento fue el introductor en Castilla de las formas del ‘Quattrocento’ italiano. De hecho, la primera noticia de su trabajo es de 1495, cuando colaboró con Pedro Berruguete pintando frescos en el claustro de la catedral de Toledo . Ese fue el primer paso conocido de una dilatada carrera que aún hoy sigue dando sorpresas, como el reciente hallazgo, en la parroquia de la localidad albaceteña de El Bonillo, de cinco tablas que, por su factura y casi con toda seguridad, podrían haber sido pintadas por Juan de Borgoña o por algún otro pintor la Escuela de Toledo, de la que él formó parte. Esta no es la primera vez que salen a la luz obras atribuidas al artista renacentista en la provincia de Albacete y, más concretamente, en la comarca de la Sierra de Alcaraz, que pertenecía en esa época al Arzobispado de Toledo. Buen conocedor de todo ello es el restaurador Pablo Nieto, descubridor de este último secreto que podría poner en el mapa a El Bonillo , municipio de poco más de 2.500 habitantes entre las comarcas del Campo de Montiel y la Sierra de Alcaraz. Allí, en la iglesia de Santa Catalina, de estilo renacentista y declarada Bien de Interés Cultural en 1992 por el Ministerio de Cultura, es donde han aparecido las tablas. Según explica a ABC el responsable de la empresa El Parteluz Restauraciones y Rehabilitaciones S.L. , que está arreglando el retablo de la parroquia, son cinco las tablas de mediano formato las que han aparecido en el mismo, con una datación aproximada de entre finales del siglo XV y principios del XVI. «La historia es un poco rocambolesca porque aparecen en el retablo del siglo XVIII, que además no pertenece a ese edificio, sino al convento de San Agustín, documentado desde el siglo XVI también en la localidad», señala. El restaurador Pablo Nieto trabaja en una de las obras El Parteluz Restauraciones y Rehabilitaciones S.L. «Parece ser -relata- que con la desamortización del siglo XIX el retablo se trasladó del convento de San Agustín hasta la parroquia de Santa Catalina , donde se montó con tablas y cuadros viejos que se repintaron. En ese momento es cuando se pierde el rastro de esas obras artísticas, que ahora, con la restauración encargada por la parroquia, han resurgido de nuevo al arreglar el retablo del siglo XVIII». Una «auténtica sorpresa» Pablo Nieto reconoce que ha sido una «auténtica sorpresa» encontrar estas tablas que, según las investigaciones del historiador albaceteño Aurelio Petrel , ya podían estar en la iglesia de Santa Catalina de El Bonillo desde principios del siglo XVI. En ellas, informa, aparecen cinco imágenes religiosas de santo Domingo, san Francisco, san Andrés, san Jerónimo y ‘Un llanto sobre el Cristo Muerto’. «Las tablas son obra de dos artistas: dos de ellas serían de Juan de Borgoña, según los primeros indicios, y las otras dos, de otro maestro del Renacimiento, aunque aún se están investigando», afirma el restaurador, que subraya que «lo que es seguro es que son piezas de una calidad magnífica hechas por artistas de la Escuela de Toledo entre finales del siglo XV y principios del XVI ». La restauración del retablo comenzó hace un año y puede que finalice en el mes de marzo, fecha tras la cual se presentarán los resultados de los trabajos y de las investigaciones que se están desarrollando, aunque todo dependerá del Obispado de Albacete y de la parroquia de El Bonillo, que son los propietarios de las obras. El responsable de la empresa Parteluz sabe de lo que habla, pues ya se encargó de la restauración de las ocho tablas de Juan de Borgoña aparecidas en un retablo barroco de la parroquia de Alcaraz , donde estuvieron trabajando durante dos años. Gracias a su experiencia de 20 años con proyectos en la zona, Pablo Nieto puede asegurar casi al 100% que detrás de dos de las cinco nuevas tablas aparecidas está la mano del introductor del Renacimiento en Castilla y el resto de autores de la Escuela de Toledo. «Conocemos el trazo, el proceso de trabajo, cómo son cada uno de sus estratos, … Por eso, en el momento que vimos estas tablas, enseguida nos dimos cuenta de que eran muy parecidas al estilo de Juan de Borgoña», concluye. Pronto lo sabremos.

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