La Biblioteca Musical saca brillo a sus instrumentos históricos




A principios del siglo pasado, el musicólogo Víctor Espinós reunió toda una colección de instrumentos, desde grandes pianos a curiosos bombos, y miles de partituras. Quería crear una bibilioteca musical ambulante, un espacio abierto a cualquier persona, que se inauguró en 1919. Un poco más tarde, en 1932, Espinós ideó un sistema pionero entonces, un servicio de préstamo de instrumentos que continúa hoy, con un catálogo de 400 piezas a disposición de los madrileños. Han pasado más de 100 años y el Ayuntamiento de Madrid quiere mejorar su Biblioteca Musical , entre otras cosas, con una exposición permanente de esa valiosa colección instrumental que amasó Espinós. A partir del 1 de febrero, según ha podido saber ABC, la sala de bóvedas número 1 del Centro Cultural Conde Duque dejará de estar en manos de la empresa cultural Madrid Destino. El espacio se dedicará a la Biblioteca Musical Víctor Espinós, con sede en el cuartel de Conde Duque desde 1990, y a esa exposición permanente . Son objetos de gran valor patrimonial: 85 instrumentos musicales (entre ellos, 14 pianos), 33 objetos tridimensionales (batutas, medallas, aparatos de reproducción del sonido, etcétera), 175 Quijotes musicales, 292 rollos de pianola, 195 fotografías, decenas de partituras… Esta colección nació, en realidad, en 1932, cuando Espinós decidió lucirla en lo que bautizó como Museo Instrumental, expuesto durante varias décadas en los locales de la Biblioteca Musical hasta su traslado a Conde Duque. En los años 30 también se creó el servicio de préstamo, lo que nutrió la colección con donaciones de particulares que regalaban sus instrumentos a la institución para el uso del público. Y esas donaciones persisten. En los últimos años, la biblioteca ha recibido dos pianos del siglo XIX de las marcas Gaveau y Montano; el segundo fabricado por uno de los más importantes constructores de pianos madrileños de los siglos XIX y XX. Y, hace unos meses, la arpista española Rosa Calvo Manzano expresó su interés en donar su colección de instrumentos, con ejemplares únicos de arpas históricas y objetos de carácter étnico de distintos países del mundo. Un espacio exclusivo Para mostrar una colección así, la Biblioteca Musical necesita un espacio exclusivo. Por eso, la concejal delegada del Área de Cultura, Turismo y Deporte, Andrea Levy (PP), ha decretado que la sala de bóvedas número 1 de Conde Duque tenga otro fin: cubrir las necesidades de esa futura muestra, que se restauró en 2019 —con una inversión de 10.000 euros—, cuando la biblioteca cumplió su centenario , y descansa en un depósito desde entonces. La colección necesita zonas expositivas con vitrinas destinadas para objetos y documentos, espacios diáfanos donde instalar los pianos, una instalación eléctrica y de datos que permita montar dispositivos multimedia interactivos y un almacén para las piezas no expuestas. Además de esta sala de exposición, el Área de Cultura pretende levantar un auditorio con un aforo mínimo de 100 personas. Antes de Conde Duque, la institución de Víctor Espinós disponía de un pequeño auditorio para 80 personas y, actualmente, cuenta con una sala polivalente y compartida de 63 metros cuadrados para 33 personas. «Las dimensiones y las características de la sala son claramente insuficientes para las necesidades actuales del programa de conciertos y actividades de difusión de la biblioteca», aseguran desde el área, que emprende ahora la redacción del proyecto de ampliación. La transformación, no obstante, llegará en el próximo mandato.

Ver noticia en: www.abc.es


Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos y para mostrarte publicidad relacionada con sus preferencias en base a un perfil elaborado a partir de tus hábitos de navegación. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos.
Privacidad