"La vacuna pediátrica autorizada hoy por la Agencia Europea del Medicamento es perfectamente segura"


PACO MARTÍNEZ. MurciaEl epidemiólogo y pediatra Quique Bassat, del Instituto de Salud Global de Barcelona, anima a todas las familias a vacunar a sus hijos menores de 12 años y confía en que nuestro país alcance tasas muy altas de cobertura también en este sector de edad. Bassat afirma sin ningún género de dudas que "la vacuna pediátrica autorizada hoy por la Agencia Europea del Medicamento es perfectamente segura"."La vacunación de los menores de 12 años tiene un doble objetivo", según explica Bassat. Por un lado, "proteger a los niños de una enfermedad que en estas edades no suele presentar consecuencias graves pero que -en ocasiones, degenera en complicaciones incluso permanentes". El segundo objetivo es que "va a permitir actuar sobre el grupo social que ahora mismo concentra la mayor tasa de incidencia, actuando comocortafuegos para ralentizar la transmisión del virus".Bassat, que presume de los niveles de vacunación alcanzados en España, dice que "es comprensible que muchas familias tengan dudas, sobre todo en el caso de los niños de cinco o seis años". Pero insiste en que "la vacuna pediátrica es completamente segura" y confía en que la respuesta será similar a la que se obtuvo en el grupo de los adolescentes, que han alcanzado tasas de cobertura muy altas:La vacuna pediátrica equivale a una tercera parte de la dosis que se administra a los adultos, y viene preparada en viales específicos que nuestro país ya ha adquirido. No obstante, dice Bassat, "pasarán unos días antes de que se pueda comenzar una campaña específica que, probablemente, no estará en marcha hasta dentro de unas tres semanas, en vísperas de Navidad".También le hemos pedido opinión al doctor Bassat sobre otros dos asuntos que están hoy de plena actualidad. Respecto a la administración de una tercera dosis de refuerzo, Bassat cree que "es muy probable que acabe generalizándose y alcanzando a toda la población". No se opone a que esto suceda, pero plantea dos objeciones: la primera, que "no hay evidencia científica que demuestre que los niveles de protección frente al COVID descienden de manera notable pasados seis meses de la inoculación de la segunda dosis". La segunda, que "estamos concentrando los esfuerzos de vacunación en dosis de dudosa utilidad, mientras dejamos que el virus se replique y mute en otras zonas del mundo donde los niveles de inmunización son bajísimos"La otra cuestión tiene que ver con la utilidad del certificado COVID para frenar la expansión de la pandemia. Dice Quique Bassat que "esa herramienta puede ser útil en países con bajos niveles de vacunación, pero no tanto en España". "Aquí sólo puede servir para generar una falsa sensación de seguridad, pero aportará muy poco al control de accesos a determinados espacios, porque el 90% de la población ya está vacunada y eso no garantiza que no estén infectados o que puedan contagiar la enfermedad", según Bassat. El epidemiólogo tiene claro que "si queremos cortar el crecimiento de los contagios no queda más alternativa que volver a las restricciones, que pueden resultar impopulares pero han demostrado ser muy efectivas".

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