Las coritas piden ser hermanas de la Santa Cruz de Feria

Las coritas piden ser hermanas de la Santa Cruz de Feria


Apple iPhone 15 Pro Max - El Corte Ingles





No hay mayor orgullo para una corita (el gentilicio de los habitantes de Feria) que lucir su cruz en la procesión del 3 de mayo. Lo cuenta Paqui González. «Se ponen los pelos de punta y afloran las lágrimas. Contemplar tu cruz en medio de ese mar de flores, desfilando por las calles empinadas, es una emoción enorme. La satisfacción de ver terminado el trabajo de todo un año».





Coritas junto a su cruz infantil

El papel de las mujeres en la fiesta

Ellas sostienen el peso de la tradición, sobre todo la de vestir las cruces con miles de flores de papel, que elaboran de manera artesanal. Este año, Consoli García ha trabajado en dos. «En la del grupo de 2º y 3º de Primaria del Colegio Virgen de Consolación. Y el altar que he puesto en mi casa, asomando detrás de una ventana.»





Adriana López

Paseando y cantando a la cruz

También son niñas las que suelen pasear las cruces por el pueblo, días antes de las fiestas. Adriana López sólo tiene dos añitos. «Tiene flores», me dice con su lengua de trapo, «rosas, son rosas y tiene campanitas que hacen tolón, tolón», explica. Y sin pedírselo nadie, se arranca a cantar: «La cruz de la iglesia es la más bonita / porque tiene en el medio / las esquilitas.» Ainhoa Galea también entona a pleno pulmón las coplas que en Feria son la mejor forma de ensalzar a la Santa Cruz. «El día tres de mayo, todos los coritos / con la cruz a cuesta / como hizo Cristo.»

La implicación de las mujeres es mayúscula y, sin embargo, no forman parte de los órganos de dirección. Enrique Ruiz es presidente de la Hermandad de la Santa Cruz de Feria. «Tenemos la peculiaridad de que hay hermanos. En la junta directiva también, aunque en la organización de las fiestas estamos acompañados en todo momento por nuestras mujeres, madres y hermanas.»





Junta directiva de la Hermandad de la Santa Cruz de Feria

Solo hombres en la hermandad

700 hermanos. Sólo varones. Durante siglos. Hasta el 22 de abril de 2023, una fecha que pasará a la historia como el día en el que una corita solicitó formalmente ser hermana de la Cruz. Fue la pregonera, Águeda Felipe. «Siempre me había preguntado por qué no tenía un crucifijo como mi padre, y por qué no era hermana.»





Agueda Felipe y Paula Díaz

Pregoneras de Feria y Jerez de los Caballeros

Desde muy pequeñita hemos cantado a la cruz, hemos visto a nuestras madres vestir a la cruz, y nos hemos visto involucradas en todo el meollo de las fiestas. Llega un momento en el que te planteas: ¿por qué yo no puedo ser hermana de la Santa Cruz de Feria

Una petición que ha seguido muy de cerca Paula Díaz, pregonera de la Semana Santa de Jerez de los Caballeros, otro pueblo extremeño donde las tradiciones tienen mucho arraigo. «Yo pensaba que eso ya sucedía. Para mí fue una auténtica sorpresa descubrir que en el año 2023 Águeda tuviera que pedir participar en una hermandad. Su gesto no sólo es valiente, sino necesario.»

Paula recuerda que en Jerez la presencia de la mujer ha ido evolucionando con el paso de los tiempos hasta normalizarse . «Hoy en día tenemos costaleras y hay muchas mujeres que presiden juntas de gobierno de hermandades y cofradías. Pero no siempre fue así.





Centro Cultural «José Muñoz Gil»

Águeda solicita entrar en la directiva

Hace 30 ó 40 años, en la Semana Santa de Jerez de los Caballeros, los hombres tenían el rol de representar las juntas de gobierno, y las mujeres se encargaban de la ornamentación de los pasos. Eran camareras, vestidoras pero no estaban en la toma de decisiones. Todo eso ya ha cambiado

La petición de Águeda ha levantado un gran revuelo en Feria (provincia de Badajoz, 1.150 habitantes). Hay vecinos que temen que la incorporación de la mujer cambie la esencia de unas fiestas ancestrales. En el lado contrario, los que recuerdan que un pueblo, cada vez más envejecido, no puede darse el lujo de prescindir de la mitad de su población. «En enero la falta de aspirantes para formar parte de la nueva directiva estuvo a punto de dejar la Cruz de Feria en manos de una gestora. Había que dar el paso. Era ahora o nunca.», explica la pregonera. 

Ajenos a la polémica, dos turistas se quedan sin palabras para describir el espectáculo de las fiestas de la Santa Cruz de Feria. «Nunca había visto tantísimas horas de trabajo manual en tan poco espacio», comenta Lola. Su compañero Pepe apuntilla: «A mí lo que me más me ha impresionado es el trabajo minucioso y la combinación de colores. Todas las cruces siguen un patrón: el madero, los arcos… pero cada una está realizada con motivos florales muy diferentes, distintos estilos, materiales muy variopintos. Y lo que más me ha maravillado es que en esta tradición participa el pueblo entero.»





Lola y Pepe

Turistas en Feria

Hay 12 altares y 6 cruces instaladas que pueden visitarse en casas particulares», recomienda Diego Tejada, secretario de la hermandad. «El Centro Cultural acoge una muestra con más de 50 cruces y también están las de la Casa-Museo. La que sirve de guía , el referente, es la Cruz de la Iglesia

Todas las flores se elaboran de forma artesanal. Una cruz requiere miles. El trabajo suele durar un año entero y es monumental. La familia Baena Picón lleva 30 años. Juan, el hijo mayor, desentraña los secretos de la cruz que ha instalado: «Lleva cinco tipos de flores. Una está hecha con papel vegetal repujado y pintado por detrás con pintura verde, lila y rosa.» ¿Todo a mano?, le pregunto. «Todo», contesta contundente.

Su padre, Félix, explica: «he hecho flores por un tubo, me he tirado tardes y noches enteras recortando alambres, forrando varetas, dando forma a los pistilos, metiéndolos en el horno para que se endurezca la pasta ‘fimo’…» Luisa, la madre, me pide que me fije en las flores doradas. «Son de los envases monodosis (cápsulas) de los patés Iberitos. He guardado miles de los desayunos que damos en nuestro bar».





Filo Fernández junto a la Cruz de la Hermandad

La tradición de las cruces

El origen de la fiesta es incierto. Se cree que proviene del rito romano en honor a la diosa Flora, que celebraba la primavera. La Iglesia sustituyó el culto del árbol-mayo por el árbol-cruz. Otra teoría la relaciona con el cuarto conde de Feria, don Pedro Fernández de Córdoba y Figueroa. Su esposa, Ana Ponce de León, nació un 3 de mayo de 1527. Era de Marchena (Sevilla). Dice la leyenda que el conde, por su cumpleaños, le regaló una fiesta similar a la que se hacía en su pueblo.

Hay veteranos implicados en la fiesta, pero también muchos jóvenes. Gran parte de la culpa la tiene Filo Fernández, maestra, hija, nieta y bisnieta de coritos. Durante 11 años ha dirigido un taller en la escuela, donde ha enseñado a decenas de niños a vestir las cruces y a adecentar habitaciones, para que fuesen sus templos. «Fui sembrando semillas. Algunas han florecido. Sin ellos no podrían celebrarse actos tan emblemáticos de Feria como ‘El Descendimiento’, ‘La Entrega’ o los juegos florales. La savia nueva es vital que las tradiciones no se pierdan.»

Feria, un pueblo con raiz y un gran tesoro, pero también con un dilema importante al que más tarde o temprano tendrá que enfrentarse. Hay otra copla que dice «Cruz bendita de mayo, no vengas triste / que te vuelves al trono / de donde viniste».
 

Fuente

Samsung Galaxy S24 Ultra 12GB + 512 GB - El Corte Ingles