Los negocios políticos de Álvarez Cascos, el 'general secretario'




Concejal, diputado regional y nacional, senador, presidente autonómico, ministro, vicepresidente del Gobierno y secretario general del PP, tan omnipotente que le llaman «general secretario». Francisco Álvarez-Cascos lo ha sido todo en política durante las cuatro últimas décadas, salvo presidente de España y del PP. Una trayectoria en la que ostentó un poder como pocos en este país, sólo comparable a Alfonso Guerra en el PSOE. El mismo poder con el que se sentaba en el escaño azul como número dos del Gobierno y ministro de Fomento, pero ya no con el que este año tendrá que sentarse en el banquillo para ser juzgado por presuntas irregularidades en Foro Asturias, la formación que creó cuando el PP de Rajoy le impidió convertirse en el Fraga asturiano. Es decir, retirarse como presidente de su tierra tras ser casi todo en el partido que él mismo ayudó a refundar en aquel el congreso de 1990 en el que Fraga ratificó a Aznar al grito de «ni tutelas ni ‘tutías’». Y del que Cascos salió como número dos. Noticia Relacionada INVESTIGACIÓN estandar Si Álvarez Cascos ha cobrado 4,7 millones de empresas e instituciones vinculadas con la Administración Javier Chicote Entre sus pagadores destacan constructoras a las que adjudicó obras del AVE como ministro de Fomento ABC ha desvelado esta semana numerosos negocios opacos a los que Cascos se dedicó tras dejar el Gobierno y la política nacional en 2004 hasta que reapareció en la asturiana en 2011. Incluso mientras presidía el Principado, cuando siguió facturando con dos denominadores comunes. El primero, que casi todos sus clientes privados tenían relación con sus cargos públicos, sobre todo en el Ministerio de Fomento –el de las adjudicaciones millonarias a grandes constructoras–, que Cascos pidió y logró dirigir en la segunda legislatura de Aznar a sabiendas de que sería la última. Y el otro, que muchas de esas empresas tienen sede en el Principado, del que fue presidente entre 2011 y 2012. Las tres vidas del exvicepresidente Francisco Álvarez Cascos ha tenido tres etapas claves en su trayectoria vital. La primera dentro del Gobierno de José María Aznar, donde fue vicepresidente y ministro de Fomento (en la imagen superior en el primer viaje en AVE entre Zaragoza y Huesca, en 2003). La segunda como presidente de Asturias (arriba, a la derecha, en su investidura junto a Vicente Álvarez Areces, en 2011). Y la tercera, su tercer matrimonio, con la galerista María Porto, con la que aparece bajo estas líneas. FOTOS: FABIÁN SIMÓN, EFE Y FÉLIX ORDÓÑEZ Algunos creen que lleva años apartado de la política. Nada más lejos de la realidad. No en vano, acaba de lanzar un nuevo partido, Suma Principado, tras perder la guerra intestina en Foro, como antes la perdió en el PP. Lo presentó en sociedad el mes pasado como mediador para unir el centro-derecha asturiano, repartido en PP, Vox, lo que queda de Ciudadanos y un Foro divido entre oficialistas y casquistas. Así se interpretó su comida de agosto con el número dos del PP en el Principado, Sergio Queipo. Voces de Génova avalaron ese cita, lo que alimentó los rumores de acercamiento entre ambas partes. Feijóo se encargó de enfriarlos, pero el exministro se ha seguido ofreciendo. La cara visible de su última aventura política es un diputado leal –de hecho se apellida así, Pedro Leal– a Cascos, aunque es éste quien maneja los hilos porque es el único con tirón para intentar ser un actor si no principal, al menos secundario o invitado, tras el reparto de papeles que hagan los votantes asturianos en cuatro meses. Es lo mismo que hacía con esas empresas en las que figuraba su última exmujer, María Porto, con la que sumó su tercer divorcio. Un triplete para quien se opuso a la Ley del Divorcio que se aprobó en 1981 con el Gobierno de UCD. Barbón se abre a investigar la etapa de Álvarez-Cascos El presidente del Principado de Asturias, Adrián Barbón (PSOE), no descarta abrir una investigación sobre las relaciones de Francisco Álvarez-Cascos con diversas empresas durante su etapa de presidente autonómico. «El Principado a lo mejor tiene que hacer algún tipo de evaluación», dijo ayer en rueda de prensa. Señaló que «lo mejor» es mostrar una actitud «clara y contundente» frente a «coincidencias en plazos» que dijo, le resultan extrañas, como que siendo Cascos presidente, se contratase a empresas de su mujer. «Sería, desde el punto de vista ético, reprochable», apostilló, conforme recoge Ep. Aunque Porto figuraba, era Cascos el que gestionaba esas empresas con las que cobró hasta 4,7 millones de euros desde que dejó el Gobierno e incluso siendo presidente de Asturias, como confirma la abundante documentación publicada por ABC. Aqualium y Cinqualium Para ello utilizó dos sociedades que riman hasta en el nombre: Aqualium y Cinqualium. Ambas se crearon justo después de que anunciara en enero de 2004 que dejaba la política: la primera, al mes siguiente, cuando todavía era ministro; y la segunda, poco después, en marzo de 2005. Y con su pareja al frente, entre otras cosas porque él acababa de dejar el Gobierno y tenía incompatibilidad durante dos años. Transcurrido ese plazo, él mismo se puso como administrador único de Cinqualium a principios de 2007 hasta mediados de 2011, cuando tuvo que renunciar, de nuevo por incompatibilidad, para ser presidente de Asturias. Justo antes, en plena precampaña, utilizó esa sociedad para alquilar despachos y plazas de garaje en Madrid a empresas de Asturias, la misma comunidad que iba a presidir, como Forty Soft , Inversiones García Rodríguez o Juan Roces. Esta última pertenece a la familia de un histórico del PP que se fue con él a Foro y al que mantuvo como vicepresidente del Parlamento regional. Según fuentes conocedoras, esos despachos apenas se usaban: «Allí se limpiaba sobre limpio», aseguran. Eso explica situaciones rocambolescas como que Cascos cobrara a dos de esas empresas asturianas por el mismo despacho y el mismo garaje a la vez o que siguiera cobrando a su partido cuando el que le alquiló durante más de dos años no tenía luz porque él mismo tramitó la baja un par de meses antes. La Audiencia Provincial de Asturias le juzgará este año acusado de apropiarse de informa irregular de 200.000 euros de Foro, aunque este partido denuncia que fue mucho más. También fue ABC quien desveló esta sangría a su propio partido. Cuadros, despachos y otros negocios opacos Vendía obras de arte tras adjudicar obras del AVE La primera sociedad con la que Cascos empezó a hacer negocios es Aqualium, dedicada a obras de arte, en las que es experta María Porto. A través de ella, por ejemplo, cobró 60.000 euros a Sando en 2005 por un cuadro y unas postales de un viaducto del AVE que él mismo adjudicó a esta constructora tres años antes en Fomento. El mismo pintor reconoce a ABC que trató ese encargo con el propio Cascos, que de hecho cobraba de Aqualium, gestionaba sus facturas y pasaba gastos como el móvil, la tarjeta de crédito o un todoterreno de la marca Toyota, entre otros. Aunque hay documentos que así lo demuestran, él insiste en que esta firma era sólo de su exmujer. Alquiló despachos siendo presidente de Asturias La otra sociedad es Cinqualium, de la que llegó a ser administrador único. Por medio de ella se hizo con una oficina de seis despachos y cinco plazas de garaje en Madrid gracias a los 1,5 millones de euros que le financió Bancaja, presidida entonces por un ex del PP, José Luis Olivas. Después Cascos alquiló esos despachos a empresas sobre todo asturianas justo antes de convertirse en presidente del Principado, durante y después. También a su propio partido, Foro Asturias. También ascensores y hasta reputación online Además, la pareja utilizó ambas sociedades para facturar otros negocios que nada tienen que ver con los anteriores ni con la actividad para la que supuestamente crearon esas sociedades. Por ejemplo, cobraron más de 300.000 euros a Duro Felguera, también de origen asturiano, por supuestos servicios de reputación on-line y asesorías y más de 100.000 euros a ThyssenKrupp por asesorar a esta multinacional de ascensores desde una pequeña firma de arte como Aqualium. Y 35.000 más a otra gran empresa como FAIN por, según la propia factura, ayudarla a vender estos aparatos, habituales en infraestructuras públicas como aeropuertos y estaciones. Tiró de contactos para hacerse con esos inmuebles en 2008 gracias a Bancaja, presidida entonces por un ex del PP como José Luis Olivas, que puso 1,5 millones de euros en plena crisis para comprar esa oficina y cedérsela a Cascos. Aunque éste debía amortizarlo con un ‘leasing’ a 20 años, renunció a los seis, cuando al banco le faltaba por recuperar el 80% de esa cantidad. Pero Cascos devolvió los inmuebles a Bancaja sin tener que asumir ninguna deuda. Fuentes cercanas a la pareja ratifican que esos alquileres eran de Cascos, aunque su mujer figurara en las escrituras. Así lo confirman documentos de la propia sociedad, como correos de su asesoría tratando directamente con él. Y fue él quién liquidó Ciqualium en 2014 . Cascos nunca figuró oficialmente en Aqualium, única explicación que ha dado a las informaciones de ABC tras casi una semana, a pesar de que este diario intentó recabar su versión cinco días antes de la primera. Lo cierto es que el exministro también gestionaba Aqualium para vender cuadros y esculturas en administraciones públicas o constructoras a las que adjudicó grandes obras desde Fomento , como Azvi, Coprosa, Tapusa o Sando. Todo ello ha provocado que Foro descarte cualquier acuerdo con el PP. Justo lo contrario de lo que pretendía Cascos con esa comida veraniega y su nuevo partido.

Ver noticia en: www.abc.es


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