Mejora laboral en la Región de Murcia: Descenso del 1% en el paro hasta 74.520, liderado por servicios y construcción
Murcia, 2 de diciembre de 2025 – La Región de Murcia ha registrado una disminución de 782 parados en noviembre de 2025, lo que supone una reducción del 1% respecto al mes anterior y deja el total de desempleados en 74.520 personas. Esta cifra, la más baja para un mes de noviembre desde 2007, refleja una tendencia positiva en el mercado laboral regional, impulsada por descensos en los sectores de servicios, construcción e industria, a pesar de un leve repunte en la agricultura. Los datos, publicados por el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE), se enmarcan en un contexto nacional de mejora similar, con una caída de 18.805 parados en España, aunque alertan sobre la necesidad de consolidar esta estabilidad ante los desafíos económicos pendientes.
Esta bajada mensual se suma a una reducción interanual del 6,9%, equivalente a 5.523 desempleados menos en un año, consolidando un año de avances en la recuperación postpandémica. Fuentes del Gobierno regional han calificado estos indicadores como «un signo inequívoco de la resiliencia del tejido productivo murciano», aunque economistas advierten de la fragilidad derivada de la dependencia estacional y la moderación en la contratación indefinida.
El análisis sectorial revela un panorama mayoritariamente favorable, con descensos en los tres grandes pilares económicos de la región. El sector servicios, que concentra el grueso del desempleo con 50.269 parados, experimentó la mayor caída: 759 personas menos, un 1,49% de reducción que responde al dinamismo en el comercio, la hostelería y las actividades profesionales. La construcción, con 5.388 desempleados, vio una disminución de 58 personas (-1,07%), un avance atribuible a la reactivación de obras públicas y privadas en infraestructuras. Por su parte, la industria registró 54 parados menos (-0,76%), alcanzando los 7.056 desempleados, gracias a la estabilización en manufacturas agroalimentarias y metalúrgicas, sectores clave en la exportación murciana.
En contraste, la agricultura incrementó su paro en 67 personas (+1,79%), totalizando 3.802 desempleados, un repunte estacional ligado al fin de campañas de recolección otoñal. Asimismo, la categoría de «sin empleo anterior» aumentó en 22 personas (+0,28%), con 8.005 afectados, un grupo que incluye a nuevos entrantes al mercado laboral. Estos datos sectoriales subrayan la diversificación necesaria para mitigar la volatilidad, especialmente en un año marcado por la sequía y las fluctuaciones en los precios de materias primas.
Desde una perspectiva demográfica, la bajada del paro beneficia a ambos sexos y rangos de edad. Las mujeres, que representan el 62,4% del total con 46.500 desempleadas, registraron una reducción de 449 personas (-1%), mientras que los hombres, con 28.020 parados, descendieron en 333 (-1,2%). Entre los jóvenes menores de 25 años, el paro cayó en 44 personas (-0,5%), un logro relevante en un colectivo vulnerable al desempleo juvenil, que ronda el 25% en la región. Para los mayores de 25 años, la disminución fue de 738 parados (-1,1%), consolidando la inclusión de perfiles senior en procesos de reconversión laboral.
Estos avances demográficos se alinean con políticas regionales de igualdad y juventud, como los incentivos a la contratación femenina y los programas de formación dual, que han contribuido a una mayor participación en el mercado de trabajo.
A nivel nacional, la bajada de 18.805 parados (-0,8%) en noviembre deja el total en 2.424.961 desempleados, también el mínimo para este mes desde 2007. Murcia contribuye a esta dinámica con su descenso proporcional, aunque en términos absolutos queda por detrás de regiones como Andalucía (-6.934), Madrid (-3.903) y Cataluña (-3.119). Curiosamente, mientras comunidades como Baleares (+2.534), Castilla y León (+1.035) y Navarra (+253) registran alzas, Murcia mantiene su posición en la media alta de mejoras regionales.
En cuanto a la contratación, se firmaron 44.706 contratos en la región durante noviembre, un 7,3% menos que el año anterior. De estos, los indefinidos alcanzaron 25.520 (57,08% del total), con una caída del 9,9%, mientras que los temporales sumaron 19.186 (-3,7%). Aunque la proporción de indefinidos es superior a la media nacional (alrededor del 55%), la reducción en el volumen total de contratos sugiere una moderación en la actividad económica, posiblemente influida por la incertidumbre presupuestaria y el encarecimiento de inputs energéticos.
El Ministerio de Trabajo y Economía Social ha destacado que esta caída nacional supera la de noviembre de 2024 (-16.036 parados), aunque es inferior a las de años anteriores como 2023 (-24.573) o 2022 (-33.512). Todos los sectores nacionales registraron descensos, con mayor impacto entre mujeres y jóvenes, lo que refuerza la tendencia de estabilización postinflacionaria.
Estos datos positivos se producen en un escenario de crecimiento moderado del PIB regional, estimado en torno al 2,5% para 2025, impulsado por la exportación agrícola y el turismo interior. Sin embargo, expertos del Instituto de la Economía Murciana (ITEM) consultados por este medio advierten de riesgos como la inflación persistente y la dependencia de la Unión Europea en fondos Next Generation, que han financiado parte de la creación de empleo. «La bajada del paro es alentadora, pero requiere políticas activas para elevar la cualificación y reducir la temporalidad», afirma un analista del ITEM, quien aboga por incentivos fiscales a la industria verde.
El Gobierno de Murcia, a través de su consejería de Empleo, ha anunciado la ampliación de programas de recualificación para 2026, con énfasis en la transición digital y ecológica. Mientras tanto, la tasa de paro regional se sitúa en el 15,2%, por debajo de la media nacional del 11,7%, pero con margen para mejoras en la cobertura de prestaciones.
En resumen, la reducción de 782 parados en noviembre no solo marca un hito histórico para la Región de Murcia, sino que ilustra la capacidad de adaptación de su economía ante adversidades globales. Con un ojo en la contratación de calidad y otro en la diversificación sectorial, la región se posiciona para cerrar el año con optimismo, aunque la verdadera prueba vendrá con la llegada del ejercicio presupuestario 2026.

