Polémica en Murcia por la venta del Cine Rex: entre la promesa cultural de Orenes y las críticas de «pelotazo» de la oposición.
El panorama cultural y urbanístico de la ciudad de Murcia ha dado un giro significativo esta semana tras confirmarse la adquisición del emblemático Cine Rex por parte del Grupo Orenes. La operación, que pone fin a meses de incertidumbre sobre la propiedad del inmueble, ha generado una intensa actividad política y social en la Región.
El Grupo Orenes, gigante del sector del ocio, ha manifestado su intención de impulsar en este edificio un «nuevo espacio cultural y social», desmintiendo de manera categórica que el destino del inmueble sea la instalación de un salón de juegos o casino. Sin embargo, el anuncio no ha estado exento de controversia. Formaciones políticas como IU-Verdes y Podemos han alzado la voz para denunciar lo que consideran una «cesión» y un «pelotazo urbanístico», argumentando que los recientes cambios en la normativa de usos del edificio han facilitado esta transacción privada en detrimento del patrimonio público.
Por su parte, el Ayuntamiento de Murcia ha salido al paso de las críticas asegurando que se mantendrá «muy atento» y velará estrictamente por el cumplimiento de la normativa vigente. El consistorio subraya que su prioridad es salvaguardar el valor histórico del edificio y garantizar que el proyecto final respete la esencia de este icono del centro murciano. Mientras tanto, la plataforma ciudadana en defensa del Rex ha recibido la noticia con cautela y sorpresa, tras años de reivindicaciones para que el espacio fuera recuperado para la gestión pública.

