Transporte gratis para todos en Molina de Segura


Una mujer se dirige con su carro de la compra a subirse a un bus urbano en la estación de Molina de Segura, el pasado jueves. / ros caval / AGM

Será el único municipio de la Región que ofrecerá, a partir del viernes 15, servicios de transporte sin coste a todos los empadronados

Juan Luis Vivas

«¡Qué pena ser de Molina y no vivir allí!», lamenta Pilar, una molinense que actualmente reside en Ceutí y valora con admiración, desde la corta distancia, la iniciativa adoptada por el Ayuntamiento de Molina de Segura: transporte público urbano gratuito. Así lo anunció el alcalde, Eliseo García, hace unos días.

El municipio se convertirá a partir del viernes 15 de octubre en el primer y único municipio de la Región en el que sus cerca de 75.000 habitantes empadronados dispondrán de transporte público gratuito, tanto en el casco urbano como en las pedanías y urbanizaciones.

«Estoy convencido de que la gratuidad del transporte público reducirá las emisiones de carbono y la contaminación atmosférica, aliviará la presión económica que sobre los hogares desfavorecidos represente el coste de los billetes de autobús, y sentaremos con ello las bases de un modelo de financiación del transporte público mucho más eficiente para el futuro», sostiene el primer edil, principal impulsor de esta medida.

La opinión de la calle

  • Francisco Saura, presidente Com-Pro:
    «Los vecinos de las urbanizaciones podrán acceder fácilmente a los comercios»

  • Estíbaliz, vecina de La Quinta:
    «La medida es necesaria porque la gente depende mucho del coche»

  • Lola, vecina de Cañada de las Eras:
    «Estoy encantada. Contribuirá a utilizar más el transporte público»

El ahorro para los hogares

«Me parece estupendo y creo que puede contribuir a aumentar el número de viajeros, aunque sea de forma puntual», indica Estíbaliz, vecina de la urbanización La Quinta y usuaria de la línea 1C (Molina-Los Valientes). Acostumbrada a abonar 2,05 euros por billete sencillo en la línea interurbana que antes tomaba (o bonos de 11 viajes por 15 euros), Estíbaliz tiene claro que la hucha de casa recibirá un pequeño incentivo.

«Estoy encantada porque yo cojo el autobús seis veces al día, en ocasiones ocho, y me voy a ahorrar un pico», aplaude Lola, una vecina de Cañada de las Eras que hace uso de dos líneas del bus urbano todos los días. Además, junto a otros usuarios, es una de las vecinas que ha mantenido varias reuniones con el propio alcalde y con José Pérez, gerente de Autocares de Molina, concesionaria del servicio urbano, para realizar aportaciones con el fin de mejorar las líneas.

Fruto del trabajo realizado durante dos años, la otra buena noticia es que al Ayuntamiento no le supondrá una aportación económica extra esta iniciativa; al contrario, representará un ahorro en el presupuesto de la Concejalía de Movilidad que dirige el propio alcalde. El regidor explica que se ha hecho una reestructuración de líneas, además de un estudio de competencias.

Los vecinos deben solicitar la tarjeta municipal de movilidad

El autobús urbano, a partir del viernes 15 de octubre, será absolutamente gratuito, estableciéndose un mes, hasta el día 15 de noviembre, en el que no se pedirá a las personas usuarias ningún billete, bono o documento similar para subir al autobús. Durante ese mes, se podrá solicitar en la Oficina de Atención a la Ciudadanía de la Concejalía de Movilidad, o mediante un enlace en la web del Ayuntamiento, la tarjeta municipal de movilidad, que habilitará para seguir haciendo uso gratis después del 15 de noviembre. El único requisito para obtener esa tarjeta es estar debidamente empadronado y no tener débitos pendientes en ejecutiva por ningún concepto. El Consistorio ha reservado 200.000 euros para hacer frente a prórrogas de servicios.

Un proceso que ha culminado con la aprobación de una nueva ordenanza, que entró en vigor el pasado 23 de septiembre, que abre la puerta a un nuevo concepto de transporte urbano que deberá desarrollarse con el tiempo. «Contribuirá decididamente a construir una Molina mucho más cohesionada geográficamente, en la que el uso de la movilidad alternativa, en bici o caminando, no resulte nada extraño», anunció el alcalde.

Las líneas urbanas costaban 220.000 euros -más otros 10.000 euros por bonos de transporte-. Y la línea 51 (Los Valientes-Molina-La Ribera) era interurbana y su coste para el Ayuntamiento ascendía a 220.000 euros. En total, pagaba 450.000 euros. El principal cambio radica en que la mencionada línea 51 deja de ser interurbana y pasa a ser urbana. Ahora por todo el servicio urbano el Consistorio pagará 280.000 euros, 170.000 euros menos que antes.

Competencia regional

Y otro cambio que tendrá lugar a partir del 3 de diciembre, cuando entre en vigor la nueva disposición regional que define mejor las competencias en materia de transporte, es que el Ayuntamiento dejará de asumir el coste de varias líneas interurbanas porque no son de su competencia, ya que le corresponde a la Comunidad. El Consistorio ya dejó de pagar por la línea 22 a Murcia y está previsto que, a partir de diciembre, deje de aportar los 120.000 euros que viene sufragando por la línea 47 a la Universidad de Murcia.

Y a todo ello se suma que el transporte de viajeros entre los núcleos de población situados en el campo, que actualmente realiza la empresa Autocares Torrealta y que conecta las pedanías de El Rellano, La Hurona, Fenazar, Comala, Campotéjar Alta, Campotéjar Baja, La Espada y La Albarda con el centro urbano y con la capital, también dejará de ser interurbano y se conformará como una cuarta línea urbana.

Casi 42.000 usuarios al año en las líneas urbanas y 8.000 en pedanías

En 2020, las líneas urbanas molinenses contaron con cerca de 42.000 usuarios y aquellas que prestan servicio de conexión entre pedanías y el casco urbano tuvieron más de 1.800, «unas cifras que esperamos que se superen considerablemente con esta medida», apunta el alcalde.

La empresa concesionaria Autocares Molina también está convencida de que la gratuidad del transporte urbano propiciará un aumento de clientes. «La medida ha tenido bastante aceptación y, además, tras la pandemia la gente está retomando el autobús», explica su gerente, José Pérez.

A su juicio, será necesario aumentar el número de expediciones en algunas líneas, sobre todo en horas punta. La más demandada es la línea 3A, que discurre por Altorreal, La Alcayna y Los Valientes, muy utilizada por jóvenes y trabajadores. Sin embargo, en la línea 2, que transita por el casco urbano, predominan usuarios con otros perfiles, como son personas mayores y con movilidad reducida. «Todos los autobuses están adaptados a personas con problemas de movilidad», aclara Pérez.

El tejido comercial también saldrá beneficiado. «Por supuesto que va a influir positivamente porque se espera que vecinos de urbanizaciones y otros extremos del municipio puedan acceder fácilmente al centro en lugar de ir a centros comerciales», afirma el presidente de la Asociación de Comerciantes Profesionales (Com-Pro), Francisco Saura. Ahora falta publicitar esta medida, según admite el propio alcalde.



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