WTA Finals 2021: Muguruza se agarra al Masters | Deportes


Muguruza celebra su victoria contra Krejcikova, este sábado en Guadalajara.AFP7 vía Europa Press (Europa Press)

Había cuentas pendientes, por eso de lo que sucedió hace un par de meses en Nueva York, así que la victoria (2-6, 6-3 y 6-3, en 2h 13m) le supo a Garbiñe Muguruza mejor si cabe. Se las había tenido tiesas con Barbora Krejcikova, la checa que le sacó de sus casillas la última vez que se cruzaron, de modo que el acicate, unido a que a la española tan solo le valía ganar o ganar tras la derrota sufrida en el primer compromiso de esta Copa de Maestras, surtió efecto y la andadura continúa para jugárselo todo a una carta en la última jornada de la fase de grupos, contra la imparable Anett Kontaveit. Muguruza, pues, sigue con vida y de ahí la celebración, esa bocanada de tensión acumulada.

Salió a la pista la número cinco con la soga al cuello, sabiendo que no podía permitirse otro paso en falso y que enfrente estaba, además, una jugadora con mucha mano y que sabe encontrarle las vueltas. Hubo chispas en Nueva York, donde la checa, coronada en Roland Garros esta temporada, se salió con la suya en un duelo muy áspero. “Ha sido poco profesional, los tenistas sabemos cómo nos tenemos que comportar”, la afeó la caraqueña, al entender que su rival había trabado su remontada con varios parones intencionados. “Me sentí humillada”, contragolpeó la de Brno, que se había impuesto en el duelo previo en Cincinnati, no así en el de marzo en Dubái.

De esta forma, la tirantez se notó desde el peloteo y se multiplicó en el desarrollo. No comenzó bien la historia para Muguruza, que cedió el primer parcial –break de entrada, 18 errores y solo dos winners– y no terminaba de estar nada fina hasta que dio un golpe en la mesa y se reanimó. Arrinconada, se vio con pie y medio fuera del torneo y despertó. Ahí surgió la Garbiñe más aguerrida, más resiliente, más corajuda. Ya lo había adelantado: “Me puedo ir, pero no sin pelear hasta el final”. Y así lo hizo. Se enderezó la exnúmero uno, atacó la derecha de Krejcikova (su punto débil) y volanteó para igualar.

Después, no se torció pese a haber dejado escapar un break por no reclamar una bola y a la sexta opción de rotura, decidió. “Ahí voy, sufriendo pero saliendo adelante”, valoró desde la sala de conferencias. “En altura [se compite a 1.566 metros en Guadalajara] hay que estar concentrada en cada bola y no puedes despistarte, pero voy notándome mejor y el público me ha ayudado muchísimo. Ahora debo descansar porque el domingo también será duro”, anticipó la española, que compite por cuarta vez en el Masters y tiene un reto de grandes dimensiones en el cara a cara con Kontaveit.

Badosa, contra la ‘roca’ griega

La estonia, de 25 años y ocho del mundo, es la tenista del momento. No hay otra en mejor forma que ella, vencedora en 28 de sus últimos 31 partidos, con 12 triunfos consecutivos a sus espaldas y trofeos en Transilvania, Kremlin Cup, Ostrava y Cleveland este curso.

En su segundo desfile en Guadalajara tumbó a Karolina Pliskova y selló así su acceso a las semifinales. Sin embargo, no parece que pueda levantar el pie del acelerador, ni mucho menos. Tendrá enfrente a Muguruza, a la que derrotó recientemente en Moscú, y los precedentes señalan una igualdad (2-2) que ambas quieren deshacer a su favor.

Mientras, este sábado el programa ofrece la segunda intervención del otro grupo y Paula Badosa irrumpirá con una llave en la mano. La española debutó a lo grande –rotundo triunfo contra la dos del mundo, Arayna Sabalenka– y esta noche (21.00, Teledeporte/DAZN) aspira a sellar su presencia en las semifinales si puede con Maria Sakkari. La griega, sexta en la lista mundial y definida por su tenis y su físico rocosos, superó a Isa Swiatek el primer día y todavía no se había cruzado en el camino de la catalana.

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